El dichoso y relativo tiempo

El tiempo, bendito, del que nos marca el paso de la vida y los minutos del mismo. El tiempo es un caminar donde poco a poco lo dejamos de hacer por falta de energía. El tiempo no tiene piedad con nadie, nadie tiene la suerte de ir contra él y con el paso de más tiempo, él nos marcará el fin del mismo. Siempre corremos, pero nos alcanzará, solo con el paso del mismo tiempo, terminamos ahí donde nos coja. No hay salida, solo el tiempo lo dirá todo en su debido momento.
Muchos o la gran mayoría vive como si no fueran a morir y si pasará de verdad, nadie quiere morir. Todos vivimos sin pensar que un día, no tendremos la suerte de seguir. El tiempo, siempre pone las cosas en su sitio sin más, sin piedad. El tiempo es claro y conciso, pocos conocen su misterio relativo donde los seres humanos viviremos anclados a él, por ello, como todo es relativo, la vida lo es también. Una vez que uno termina, comienza una nueva vida, es decir, es cíclico, como incluso dicen los budistas —reencarnación—.
«El tiempo, la vida, todo es relativo y tiene su límite. Cuando llega el momento nos marchamos dejando atrás todo lo que poseemos. Disfrutemos que es lo que nos queda»
Se dice que cuando reencarnamos de nuevo es porque no terminemos nuestra misión o función en la anterior vida, pero si no lo hacemos, ya no volveremos a nacer. Yo creo que eso es difícil de creer, pero existen casos de gente que volvió y recordó sus vidas o su vida anterior. Como siempre el tiempo, siempre, nos dirá y nos dará la razón.
Es caprichoso el tiempo, no todos tenemos la suerte de poder disfrutarlo, pues unos se van antes y no disfrutan de ello. Pero sí que, otros lo pueden contar a los más jóvenes. Los hay que se quejan del tiempo o lo injusto que es, pero es la ley de la vida —no culpemos al universo o a dios— vivimos en un mundo de libre albedrío, de pensamiento y acción. Por ello, no podemos culpar a otros de nuestros errores, ni a dios ni a nadie, nosotros somos los culpables y el tiempo nos brinda lo que necesitamos —tiempo para recapacitar en un mundo de locos—.
Muchos ven crecer a sus hijos y pocos lo disfrutan, el tiempo es crucial, pues cuando nos damos cuenta ya son grandes y se casan marchándose del nido y eso, duele. Es verdad que el trabajo ocupa mucho y no se mira la calidad en el hogar ni familiar, pero es ley de vida vivir rápido en un tiempo que marca su paso —córranos lo que corramos— y cuando llega, se acaba. Es posible que muchas veces nos arrepintamos de no haberlo hecho antes, pero ya no podemos hacer nada. El tiempo pasa para todos.
«Vivir para nosotros y trabajar mucho, eso nos llevará perdernos muchas cosas en el hogar. Ver crecer a tus hijos no tiene precio y muchos se arrepienten de perdérselo»
Otros con sus trabajos, sumergidos en él sin mirar el tiempo ni saben que el mismo, no vuelve. Es oro el tiempo, es algo como el agua que la puedes tener en un vaso o en la mano, pero con el paso del tiempo se va, se esfuma, se evapora. Por ello, es importante saber que es limitado y tenemos que disfrutarlo a tope, sin piedad, sin prisas, como el amor. El amor es también parecido porque de tanto usarlo se gasta o eso dicen, pero creo que no voy mal encaminado. También, esos que se deciden a suicidarse, el tiempo y la vida es oro, no podemos tirar la toalla.
Es difícil la vida o la hacemos nosotros por un sistema de estereotipos y de ser aceptados y más cuando somos raros, pero no podemos rendirnos, el tiempo se agota y nuestra vida también. Luchemos y sigamos en pie, pase lo que pase. Vivir es un lujo que pocos pueden presumir o disfrutar. No todos tienen esa suerte de tener ese tiempo largo y ser abuelo un día. Cada día que amanecemos es un nuevo día, es un premio que está lleno de posibilidades. Siempre existen las posibilidades.
El tiempo nos brinda las posibilidades y las metas e ilusiones, por ello, si las tenemos no dudemos en ir a por ellas y si salen, bien, y sino también. Al menos lo intentamos, ¿verdad? ¡Vamos! Olvidaros de tirar la toalla y saber que, la vida es una obra de teatro donde convivimos con actores y del cual, tú eres el protagonista. Sin más, lo dejamos aquí y solo os diré que sigáis con vuestro tiempo y gracias por darme un poco del vuestro para leerme y espero que disfrutéis del mismo, se os quiere. ¡Gracias!
Saludos a todos.
Miguel Ángel