Cuando un alma se va para siempre


Amigos y el viaje al otro barrio

Este pasado día 23 de agosto del 2024, nos deja un amigo bien querido. Nos deja con 53 años. Una persona de su pueblo y casa, querido por muchos y al final, se nos fue por el dichoso cáncer. Qué pena que estas cosas ocurran, pero así es la vida, lo triste, lo joven que es. Ya de por sí, todos tenemos que pasar por ello, pero que sea lo más tarde posible.

No podré su nombre ni nada por el tema del anonimato, de todos modos, ya lo saben quién lo tiene que saber y de quién estamos hablando, como fue, dedicado a su vida y su hijo y más allá. De toda la vida de su pueblo, muchas personas lo van a extrañar mucho y, como se dice, los buenos se van jóvenes.

“Amigos de sus amigos, joven con muchos sueños y viviendo en la salud”

Ya con la edad que tenía se cuidaba, pero cuando nos toca no hay salida. En su caso no le funciono o porque su día estaba planeado —algo que creo de verdad—. Sigo pensando que como la vida no tiene sentido, creo que todos tenemos el día marcado. El día que moriremos. Eso sí, hagamos lo que hagamos, moriremos igual…

Estos temas te hacen abrir los ojos y pensar que cada día que nos levantamos de la cama “es un regalo”. Un regalo que, lo tenemos que vivir a tope, pues mañana no sé dónde estiraremos. Dejar las cosas atadas y no hacer muchos planes porque mirar al futuro es un tema incierto.

“Querido amigo, allí donde estés, cuídate y algún día nos veremos a ver, pero aún no”

Esas personas que sufren y tienen una vida con un sin vivir, lo mejor es soltar y no preocuparse. Igual que con los hijos. Los hijos tienen su camino cuando llegan a una edad, ya no podemos hacer mucho. Por ello, espero que el hijo lo supere bien y poco a poco pueda hacer una vida normal. Bien joven que es, pero siendo mayor de edad con su trabajo, no creo que tenga problemas para levantar cabeza y hacer su vida.

Es un palo perder a un padre, pero es ley de vida. No me extraña que igual el hijo esté triste, tenía un padre curtido y valiente. Precisamente iremos al velatorio a dar el último adiós, pero sí, al escuchar la noticia, horas antes, vi claramente alguien en casa, pero fue rápido y no sabía quién era —ahora me queda claro quien era—. Para acabar, recordar que la vida es un regalo, no hagamos la guerra, sino más bien, el amor. La gente se olvida de lo principal de la vida y se sumerge a la guerra social —el qué dirán, el dinero, tener más o mejor que los demás— son tantas cosas que, lo olvidamos lo que somos «amor». Cuando llega la muerte a nuestra vida por enfermedad o similar, es cuando nos volvemos más espirituales y comprensivos con la gente. Así que, no nos olvidemos, no nos metamos tanto en la vida y más, no tomarnos las cosas tan en serio. La vida es bella y pasa rápido. DEP amigo, descansa y algún día nos volveremos a ver. Cuídate.

Saludos a todos.

Miguel Ángel

Únete a otros 212 suscriptores
Una única vez
Mensual
Anual

Haz una donación única

Haz una donación mensual

Haz una donación anual

Elige una cantidad

€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00

O introduce una cantidad personalizada


Gracias por tu contribución.

Gracias por tu contribución.

Gracias por tu contribución.

DonarDonar mensualmenteDonar anualmente

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.