Accidente de Tren En Adamuz. Una Vida, Una Historia

¡Madre mía con el accidente de tren! Este pasado día 18 de enero del 2026, sobre las 19 horas de la tarde, dos trenes chocaron por la zona de Adamuz (Córdoba), España. A mí estas cosas me parten el alma porque de cada víctima tenemos una historia. Cada uno tiene su vida y su camino, pero cuando ese camino se rompe, existen personas sufriendo. Ahora me entero de que una niña de 6 años sobrevivió, pero su familia no tuvo esa suerte. Tanto la madre como el padre, el hermano y un primo fallecieron, dejando sola en la vida a esa niña con 6 años. ¡Madre mía, qué duro! En la actualidad, esa niña está bien —consciente y orientada—, pero lo que vivió en el accidente tendrá que salir, pues tiene la apariencia de estar en shock. Es un trauma total. Solo hacen que salir historias de cada persona que vivió en primera persona ese accidente. Cada historia, una lágrima. No hay derecho a que estas cosas ocurran. Lo bueno de todo esto es que la gente cercana se volcó rápidamente en ir y ayudar. Bello el gesto de los salvadores que llegaron al lugar. A mí lo que me partió un poco el corazón es la niña de 6 años que se quedó sola y sola salió del amasijo de hierros. Gracias a una guardia civil, estuvo con ella hasta llevarla al hospital.
Igual este artículo queda un poco fuera de lugar —por el tema de seguidores y likes—, pero no es así. Lo comento por ver la calidad humana a la hora de ayudarse unos a otros. Aún sigo teniendo fe en la gente buena en el mundo; “poca”, pero la tenemos y eso es de agradecer. ¡Que siga esa gente iluminando ese trocito donde reside! Ayudar a amar es lo mejor. Lo que se siente es mejor que todas las cosas del mundo. Me alegro de todos esos mensajes de amor y felicitación por ayudarse unos a otros. Es algo que solo el que lo siente y ve entiende perfectamente. Es precioso vivir ese estado y dar todo a los demás sin importar otra cosa. El coraje y la vida «reinarán siempre». Pase lo que pase, siempre quedarán «algunos hombres y mujeres buenos», ¡por muchos años! ¡Que siga la luz y el amor brindando buenas historias!
«Accidente e historias individuales donde siempre las lágrimas caen por las mejillas del más pintado»
No quiero hacer un drama ni mucho menos ganar seguidores; eso viene solo. Lo que me impacta es lo ocurrido, las vidas rotas de muchos, y cada víctima es una historia. El antes y el después, lo perdido y lo ganado. La vida es frágil, donde está todo pendiente de un hilo. Saber que ocurren las cosas por capricho y que existen personas buenas que ayudan sin importar nada es un logro como humanidad. Por suerte, aún tenemos gente anónima, «héroes», que lo dan todo por ayudar y más allá. Se sabe que muchos de los que llegaron para ayudar llevaron de todo tipo de enseres para poder dar asistencia. También gente que se llevó a su casa a los rescatados para darles sustento. Mantas, agua y mil cosas más que es de agradecer y eso, entre lágrimas. Ir moviéndote por el amasijo de hierros y viendo vidas rotas y otros pidiendo ayuda es estremecedor. La vida es caprichosa y, cuando toca, toca. Como digo, la vida es frágil y ahí donde esté el cuerpo, está el peligro. Nadie está a salvo de ser tu último aliento y, sin sospecharlo, igual ni tiempo da para despedirse, solo una mirada y un amor incondicional hacia tu ser querido y, en menos de unos segundos, la vida acaba. En fin, espero que todo pase rápido, el luto y dar gracias a todos esos héroes anónimos que fueron la primera respuesta hacia ese accidente de tren tan estremecedor. Que Dios los tenga en su gloria. ¡DEP!
Sin más, me despido.
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