Cuando la química nos ayuda

El sufrimiento, el dichoso sufrimiento que muchas personas padecen y son incapaces de poder quitarse de encima. Hoy en día muchas personas sufren por todo y la vida no da tregua a sobrevivir, pero sí que tiran de química -pastillas- para poder llevar mejor el día a día. El sufrimiento al parecer es algo terrible, vivir al día sobre ello y tener que sobrellevarlo es difícil, cada día les cuesta más levantarse de la cama —podría incluso decir, la depresión—.
La química que se usa para ello es un parche por ser algo que quita el problema o lo tapa, pero no lo quita. El médico suele recetarla, pero también la suele quitar por ser adictiva o, mejor dicho, depender de ella. Ahora bien, cuando la suelen quitar para hacer incluso un descanso para nuestro cuerpo, es cuando vuelve a salir y dar donde más nos duele. Existe tantas personas con ese problema, que las grandes farmacias se están alertando porque la población se droga para quitarse algo que está en nuestro interior y que dicha química no nos ayuda realmente para sobrevivir en nuestra salud.
Las grandes farmacéuticas evidentemente crean este tipo de química para intentar ayudar y no depender siempre de dichas pastillas, pero se están dando cuenta que la población está dependiendo si o si de ellas. No cabe duda que no es bueno, pero no sabemos vivir sin ellas y, es más, no sabemos ayudarnos para no depender de las pastillas y sobre todo, salir del agujero donde estamos —costando muchísimo—.
Sé que es difícil, sé que la depresión o el sufrimiento que tenemos, los problemas, hacen lo posible para que siempre brote en el día a día. Por ello, tomar y no buscar la solución es engañarnos, los médicos como reitero, con el tiempo nos quitan las pastillas para que se hagan los descansos para nuestro cuerpo.
«¿Cómo es posible que la gente dependa de las pastillas para combatir el sufrimiento y la depresión sin buscar otras alternativas?»
Existen otras terapias, existen otras salidas y no tomar química para disfrazar algo que no se va sin trabajarse interiormente. Pues bien, es evidente que buscando otro tipo de terapia nos ayudaría seguro, nos ayudaría a no depender de las pastillas y, es más, poder ser feliz viendo la realidad y el amor que nos rodea la vida. El amor es fácil de encontrarlo, pero tenemos que vibrar de otra forma o no pensar en cosas que nos atormentan, por ello, si conseguimos trabajarnos, conseguiremos llegar al clímax meditativo.
Podríamos decir aquí varios pasos, pero es complicado porque cada maestrillo tiene su librillo. Los pasos podrían ser varios, pero como os digo, lo dejaré aquí plasmado e ir haciendo. Ahora bien, estaría interesante que, si veis algo que os ayuda, ir por ese camino y poco a poco ir incrementando más técnicas.
Lo principal:
1- Leer mucho y sobre todo libros espirituales budistas.
2- Ir al campo o monte o montaña. Estar en contacto con la madre tierra.
3- Practicar el senderismo con música, música relajante y espiritual por la frecuencia vibratoria.
4- Practicar poco a poco la meditación y aprender a callar la mente o jaula de grillos de pensamientos.
5- Salir mucho a pasear e incluso, en entornos sociales para distraer la mente «si lo necesitamos».
6- Visitar a un profesional en la psicología.
Yo suelo hacer casi todo, y sí, funciona. Ahora bien, cada cual tendrá que hacer lo que más necesite en ese momento, pero también os comento que la montaña y pasear por ella, ayuda mucho. La jaula de grillos son los pensamientos que nos invaden y no nos dejan vivir, respirar y pensar por nosotros mismos. Por eso, el control y el poder reside dentro de nosotros, pero según el tiempo que llevemos hundidos es más difícil salir, pero no es imposible. Lo digo porque se adquiere mucho hábito o vicio en nuestro día a día y por ello nos cuesta salir e incluso, salir de la zona de confort. La zona de confort es lo que tenemos en nuestro alrededor y al salir de ello, nos perdemos encontrando muchas inseguridades.
Es evidente que la vida pega muy fuerte y al más pintado lo arrodilla, pero no dejaremos de avanzar en que la vida nos golpee, seguir y caer, levantarte 1000 veces sin miedo a nada. También, tenemos a las personas que no tienen la energía para ello, por ello es importante hacer los pasos, leer mucho y creer en uno —como dije, el poder estar en nosotros y el amor, lo sana todo—. Tenemos que tener paciencia y esperar, trabajarse y seguir adelante.
Esto que voy a decir es igual, algo feo, pero es la realidad. El problema de las personas cansadas que no tienen energía para luchar y depresión, es como el que bebe o fuma o se droga, cuesta salir, pero luchando y buscando ayuda se consigue 100%. Son vicios y luego hábitos que nos hacen vivir así por muchos años o más allá. Por ello, es complicado, pero no imposible salir del agujero y vencer. Siempre que me suelo parar a hablar con gente que están mal, siempre digo: «busca ayuda profesional, lee mucho de filosofía budista, medita y sal a la montaña y toca los árboles. Eso ayuda». Luego la magia hace el resto. […]
Siempre suelo decir los budistas o filosofía budista, si es verdad, siempre me he preguntado por qué son las personas más felices del mundo sin tener nada, ¿verdad? Pues si queréis saber, tendréis que leer, ahí lo dejo.
Saludos a todos y a trabajarse…
Miguel Ángel
Otro caso de manipulación. Gracias por compartir