Cazadores contra la Bestia: La Pesadilla del Bosque de Alaska

Una noche de primavera en Alaska donde las personas del pueblo se dedicaban a la pesca y a la caza. Vivían tranquilamente, pero sabían que últimamente ocurrían cosas raras en el lugar. Un día como otro cualquiera, uno de ellos se dispuso a ir a cazar y llenar la despensa de carne. Otros como él iban por otro tramo y siempre que acababan la jornada se veían en un pequeño bar para charlar de la jornada de caza. Néstor, que iba ese día a cazar, vio senderos llenos de reses. Se dispuso a ir a una cota más alta para tener controladas con su rifle esas manadas. Cuando llegó a la cota, vio algunas huellas raras. Le extraño mucho verlas y más saber de qué tipo de animal era. Néstor sabía que por la zona por donde estaba ocurrían cosas raras e incluso desapariciones. Él estaba tranquilo porque al llevar un arma le daba una seguridad. Tenía un gran rifle y una pistola semiautomática. Aparte, tenía un walkie-talkie para comunicarse con sus compañeros. Aun así, no dudo y comunico que en el lugar donde él estaba había unas huellas raras.
Le hizo algunas fotos y siguió su actividad. A lo lejos pudo observar algo extraño. Era tipo bestia bípeda. Sacó los prismáticos y lo observó. Vio claramente que era un tipo de bestia bípeda que, poco a poco, se fue transformando en una persona. Miró para todos los lados y se esfumó. Néstor en ese momento, a menos de un kilómetro, fue hacia el lugar. En todo momento vio pisadas raras hacia esa zona. Avisó por walkie talkie a otros compañeros para que tuvieran cuidado. Al llegar al punto, vio un cadáver medio demorado, quedando Néstor bloqueado del miedo y la impresión. Temblando dio aviso por radio, pero algo cerca lo acechaba. Escuchó algo en los matojos de su derecha y le salió una bestia de casi dos metros bípedo. Por lo que decían siempre, es que era como un hombre lobo o monstruo de la mitología. Néstor corrió cuando lo vio, pero poco pudo hacer, ya que el animal fue a por él. No le dio tiempo a tirarle con el arma, pero sí disparó varias veces. El animal lo capturó y lo decapitó.
“Una bestia bípeda de casi dos metros, fiera. Los lugareños hablan mucho de él, diciendo incluso que parece un hombre lobo”
Los mismos compañeros de caza fueron rápidamente al lugar donde supuestamente estaba Néstor, pero vieron que había dos cuerpos. Uno ya llevaba varios días y el de Néstor. Se alarmaron y prepararon las armas por si aparecía. Asustados todos, sabían que en Alaska ocurrían cosas extraordinarias y sabían que tenían que estar preparados para lo que fuera. Uno de ellos se dispuso a llamar al teléfono de emergencias para dar parte a la autoridad local. Esto último tardó casi una hora en llegar por ser zona de difícil acceso. Los cazadores se postraron por la zona sin dejar a nadie indiferente y protegieron la zona. La policía llegó y vio el desastre. Vio claro que era un nuevo caso de esa maldita bestia que muchos denuncian y que tanto de día como de noche se deja ver atacando. Quitaron los cuerpos del lugar y se atrincheraron en la zona esperando que volviera a aparecer. Estaba claro que, si lo hacía, lo capturarían o lo matarían.
Todos estaban conectados a una frecuencia de rápido esperando que alguien diera el aviso. Y sí, volvió dando un gruñido como un estruendo. Todos los asistentes cogieron aire y, sin respirar, miraron a todas partes, pero sin verlo. Nadie sabía de dónde salía y por dónde estaba agazapado. Ellos sabían que en cualquier momento saldría a atacar. Todos preparados y, de golpe, la bestia atacó a un cazador partiéndolo por la mitad y los demás abrieron fuego hacia la bestia. Vieron claramente que las balas le hacían bien poco, por no decir nada. Se fue colina arriba y todos los demás tras él. Vieron que era rápido y saltaba. Cada salto que daba era de unos 6 metros. Parecía un lobo bípedo y tenía una gran cola. Tenía pinta de tener mucho pelo, teniendo algo de ser humano. Los cazadores y la policía no dieron crédito a lo que vieron y lo cansados que estaban al salir a correr tras la bestia.
“Alaska y sus misterios. Raramente se sabe qué ocurre en lugares como ese. Los casos eran casi diarios”.
Cuando llegaron a la colina no vieron nada más. Está solo bosque y hielo. Anduvieron poco a poco, pero sin éxito. Se apostaron en el lugar unas horas y de golpe la bestia apareció, pero algo diferente. Estaba como haciendo una mutación, pero uno de los policías apuntó en la zona de un ojo disparando, matándolo de golpe. Se acercaron y vieron que era un tipo de lobo, con formas de hombre y rata. Al cabo de unas horas, vieron que el cuerpo empezó a brillar y desapareció delante de todos los asistentes. —Esa cosa se evaporó. Lo bueno de todo ello es que le hicieron fotos y alguna muestra que quedó en el lugar y lo llevaron a los expertos. Vieron claramente que era algo sobrehumano y sin sentido. Decían que era algo raro a su especie y tenía pinta de no ser de origen de la Tierra. No estaba catalogado, pero estaba en la Tierra y hacía daño a los humanos.
Era algo más de lo que ocurría en Alaska —ese llamado triángulo de Alaska— parecido al triángulo de las Bermudas. Todo fue un misterio que hoy en día los más expertos no entienden y desconocen.
Sin más, me despido.
Saludos a todos.
Miguel Ángel.
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