Misterios de un Espejo: La Historia de Antonio y su Secreto


El Espejo Mágico de Antonio: Un Oráculo de Sabiduría

A robed woman kneeling before an ornate magical mirror displaying a cosmic face and star constellations

Hace unos años, Antonio, natural de Badajoz, allá sobre el año 1989, se dedicaba al campo. Siempre que él podía y en sus descansos del trabajo, tenía un espejo en una habitación algo peculiar para un uso especial. Él siempre decía que los espejos son portales y siempre nos vigilaban del más allá. En esa época tenía 32 años, soltero, sin hijos. Vivía solo en un chalet y solo se dedicaba al campo, animales y la venta. Él, como dije, siempre que podía iba a esa habitación a mirarse al espejo. Era un visionario por la información que recogía de él, y el pueblo no entendía cómo podía tener tanto éxito en la agricultura. Nadie sospechaba de su hazaña, pero Antonio no se lo contó a nadie. En esa época sabía muchas cosas del campo, sus animales, las temporadas y si vendría un buen tiempo.

Así fue. Algunos vecinos incluso me comentaban cómo iría la temporada y cómo estaría el clima en las próximas semanas. Pues bien, Antonio, sin problemas lo comentaba dando la información. Como digo, siempre acertaba y nadie le hacía sombra con la información. Todo el mundo se asombraba de la forma de acertar. Nadie sabía cómo lo hacía. Antonio y su espejo eran algo que le ayudaba mucho y más cuando lo visitaba en esa habitación especial que tenía. Era como un oráculo que le daba la información precisa al reflejarse en él. Algo se manifestaba en él para darle información precisa. Él estaba rato y, cuando ya lo tenía todo a punto, volvía a salir del mismo y cerró la puerta con llave. 

«Los espejos: son un claro misterio donde se dice que a través de él, nos pueden ver y espiar”. 

A todo esto, ¿qué pasaba en ese espejo de Antonio? ¿Cómo podía ver cosas a través de él? Es una gran incógnita al respecto. Antonio no le comentó a nadie sobre el espejo y al parecer llevaba mucho tiempo usándolo. Antonio de joven se compró dicha casa, de la cual se dice que era de una mujer muy mayor. Se decía que era bruja, pero cuando entró a vivir no vio nada raro, solo ese espejo. Un día, limpiando y pintando la casa, le llamó la curiosidad el espejo. Era raro y al mismo tiempo bonito. Nunca se vio algo igual con su marco dorado con algunos detalles insignificantes. Se acercó y se miró en él; cuando se miró, vio algo extraño en él. Se veían cosas como nubes grises y un fondo —como en 3D—, algo que a Antonio le dejó atónito. Y siguió mirándose.

Siguió y en ese momento le salió como un ser grisáceo que le saludaba por su nombre. Le dijo que era el nuevo guardián del espejo y que no tenía que decir a nadie de su existencia. A cambio, le concedió preguntas y ayuda. Antonio no sabía qué decir y titubeando le dijo que vale. Le dijo que si era real y el ser del espejo le dijo que sí con voz firme. Le dijo cosas del pasado que nadie sabía y Antonio quedó blanco. Dijo también que dejara la puerta cerrada con llave y que protegiera el espejo con su vida. Antonio, a razón de todo eso, así lo hizo. Pasaron los años y, como dije anteriormente, Antonio se dedicó a la agricultura. 

Un espejo con magia, un ser y una abuela bruja. Un espejo con personalidad y vista al futuro” 

En la actualidad, los vecinos, como otros eventos, le preguntaban cosas de la siembra. Siempre acertaba y la gente contenta con la cosecha. Aun así, los vecinos no entendían cómo podía saber con tanta exactitud sobre ello, pero no les importaba. Pero no quedó la cosa ahí; vieron como el hombre siempre acertaba y lo siguieron a su casa. Esperaron, y cuando Antonio salió al campo, varios conocidos se colaron. Mirando entre las ventanas, vieron una habitación aislada sin muebles y sin nada. No cuadraba porque solo tenía un espejo y las cuatro paredes. Esos dos que entraron vieron algo extraño en el espejo. No tenía reflejo y encima se veía como unas nubes grises. Escucharon un ruido al otro lado y vieron que había vuelto Antonio.

Se escondieron y vieron que Antonio entraba en esa habitación mirando al espejo. Vieron que hablaba con él. Los dos lo vieron, quedando petrificados. No podían creer que algo tuviera ese espejo de brujería o cosas así. Se dieron cuenta de que seguía hablando y recibiendo como instrucciones, y Antonio en ese momento miró hacia la ventana y los vio. Se percataron de que Antonio los vio y alucinaron cómo sabía que estaban ahí. Salieron corriendo sin mirar atrás. Antonio salió al paso, pero no los atrapó. Sin más, siguió haciendo vida normal. Esos que fueron temían ser vistos, pero el espejo le avisó a Antonio. 

Los vecinos se dieron cuenta de que algo extraño hacía Antonio y muchos rehusaron su cercanía”.

Al final, un grupo avisado por otros fue a la casa de Antonio para ver ese espejo y se congregó bastante gente. Antonio salió y dijo que no podían entrar y que no había nada extraño. Muchos dijeron que era la casa de una bruja y que lo que hacía era brujería. Se presentó la policía para calmar al populacho, pero desde entonces la gente le hizo la vida imposible a Antonio. Ya ni información de nada dio a nadie y la gente con penurias vio que a Antonio no le faltaba de nada. Buscaron la forma de entrar y coger el espejo, pero Antonio no pudo hacer nada. Entraron y cogieron el espejo. Dicho así, el espejo se reveló y actuó hacia todos los asistentes, absorbiendo a todos. Antonio quedó atónito al verlo y del espejo un rayo salió de él, matándolo en el acto —no cumplió con la promesa de no decir nada y de protegerlo—.

No quedó nadie en el lugar y terminó el espejo en su sitio, esperando que volviera un nuevo huésped a la casa. Por último, la policía no dio crédito a lo ocurrido, quedándose el pueblo casi sin gente.

Sin más, me despido.

Saludos a todos.

Miguel Ángel.

Únete a otros 211 suscriptores

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.