Terremotos recientes en América Latina: ¿Causalidad o coincidencia?


Impacto de los terremotos en Venezuela y su conexión con otros países

Rescue crews at earthquake rubble; sign reads “Terremotos recientes en América Latina - apoyo y rescate.”

Después de vivir los terremotos de Venezuela y Colombia, ahora ocurre otro el día 13 de agosto del 2026 en El Salvador, Honduras y Nicaragua¿Qué está ocurriendo en el sur de América? Es como que corre como la pólvora y ahí donde va el evento, causa furor. Igual son esas capas tectónicas o fallas internas que hacen que las cosas a su paso tiemblen. Un terremoto de 5.5 no es mucho, pero según dónde sea, puede hacer mucho daño. Estoy viendo imágenes y la verdad es que estas cosas son raramente raras. Ahora toca otro país; mañana podría ser otro. Parece que todo está conectado y va en cadena. ¿Cuál será el próximo? Creo que tenemos que empezar a llamar a Dios para que tenga piedad ahí donde estemos ubicados. No es normal que estas cosas ocurran y creo que tiene pinta de avisos universales de los cielos. Qué caprichosa es la madre tierra. 

Madre mía, ¿dónde vamos a llegar a este paso? No sé por qué cada día estoy más seguro de que algo viene y que pronto lo vamos a pagar caro. Aquí donde residimos nosotros, «España», no ocurre nada, pero sí es verdad que en el sur de la misma también existen seísmos a diario. Gracias a la app IGN o en la misma web, lo podemos ver todo a tiempo real. Donde al parecer más castiga es Alborán y cerca de la costa granadina. No será la primera ni la última que alguno azota fuerte en Granada, que muchos lo notan, pero de momento, bien. A mí lo que me extraña mucho es que desde Venezuela siguen los terremotos. Esas placas tectónicas siguen avanzando y veremos dónde descargará su furia total. Estaría bien poder saber o que los gobiernos ayudaran a las poblaciones en temas de terremotos y avisaran de los posibles lugares calientes. Seguro que saben dónde están las zonas calientes y, viendo lo que ven, avisar con tiempo para poder evitar víctimas.

«Terremotos en medio mundo. Ahora toca en zonas como Venezuela, Colombia, El Salvador, Nicaragua y Perú, ¿qué ocurre? ¿Es normal?»

Puede ser normal. Puede ser que la corteza terrestre se esté moviendo más de la cuenta, pues siempre se mueve. Es decir, la tierra y esas cortezas terrestres se mueven, pero no lo notamos. Ahora bien, especialmente si lo hacen, si lo notamos, y es cuando ocurren las desgracias. A mí precisamente me asombra lo que está ocurriendo, pero, como digo mil veces, es la madre tierra que es caprichosa en todos esos aspectos. Si buscamos lo esotérico y lo oscuro, podría ser un castigo de algo por ser como somos o incluso hacer esos rituales de santería que hacen que paguemos caro esos trabajos. La gente tira por usar deidades para sus cosas y no por Cristo. Parece como si fuera un castigo divino, pero también podría ser un castigo por el mal para que pensemos que es Dios severo —cosa que no lo es—. Aun así, la gente no aprende y seguirán haciendo el indio. Lo que me impactó fue lo de Venezuela, que justo estaban dando culto a una deidad diciendo que la tierra temblara, y así fue. La tierra tembló. Si no fue casual, esas personas son las culpables de ese evento, quedando miles de muertos a sus espaldas. Aun así, cuando la cosa se recupere, seguro que volverán a hacerlo. 

La verdad es que este año 2026 se está volviendo interesante y hay cosas asombrosas, para bien o para mal, pero están ocurriendo. Personalmente, social y laboralmente, también están pasando cosas extrañas —sobre todo la gente— que se están volviendo locas por momentos. Hermanos o amigos que se traicionan y mil cosas más que no se entienden, pero están ocurriendo. Cada día lo tengo más claro: dejar a la gente que siga su camino y no complicarme la vida; Dios ya sabe y por eso estoy tranquilo. Lo que tengo claro es que, con lo que tiene que llegar, solo toca entrenar. Hacer deporte porque esa fuerza y energía nos hará falta. Nadie sabe el día ni la hora, pero por eso solo toca entrenar sin parar. Si por lo que fuere no llegara nada, al menos estuvimos tranquilos y en vigilia. Mientras tanto, otros están de campo y playa con sus distracciones diarias en bucle. Pues bien, volviendo al asunto, veremos qué más depara y si los terremotos seguirán asomando en los noticieros del mundo. Solo nos queda tener fe, confiar y tener paciencia, no hay más.

Lo dejamos aquí y pronto más. Tened cuidado donde vivís y, sobre todo, tener recomendaciones de primera mano por si algo ocurriese. No vivamos con miedo; Dios siempre está en que pensemos que no. 

Sin más, me despido.

Saludos a todos. Gracias a los nuevos seguidores.

Miguel Ángel.

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