Ambientes de trabajo agridulces: Cómo ser un apoyo y marcar la diferencia

Cuando la vida es lo que es. Cuando vemos que los años pasan y el tiempo no se detiene para nadie. Estamos en lugares donde dejamos huella. Cuando nos damos cuenta de que muchos te escriben o te recuerdan con un mensaje al teléfono. Muchas veces en las etapas de la vida se deja huella. Esos entornos laborales en los que muchos van a pasar las horas y para casa, pero no es todo eso. Existen otros que, al pasar por el lugar, «dejan huella». Claramente, me fascina este tipo de eventos porque te das cuenta de que has hecho un gran trabajo con personas. Dar luz donde hay oscuridad. Ciertamente, no dura para siempre a la vista de muchos, pero sí en los corazones de otros. A mí eso me halaga y sí es verdad que son momentos bellos donde los recuerdos perduran. Muchos sé que estarán pensando en cambios o mejoras, pero no importa, porque realmente lo que importa es mejorar el corazón de uno mismo. Los que no, no importa, el tiempo siempre pone a cada uno en su sitio.
Donde más se ve y nota son en los entornos laborales. Puede ser agridulce, dulce o amargo, pero todo son experiencias. Unas nos acordamos de lo bien que estuvimos y otras, no tanto. Se sabe que cuando es amargo no nos acordamos y pasamos página, pero cuando no lo es, nos acordamos toda la vida. Saber que dejas tu marca en el lugar es bueno. Eso quiere decir que dejaste huella y que fuiste un gran apoyo para muchos. Es satisfactorio que esas cosas ocurran; en cambio, en otras personas no se puede decir lo mismo porque esas personas van al trabajo para hacer la vida imposible a los demás. Lo que suelen desprender es maldad en estado puro, pero realmente no son ellas, son lo que llevan apegado. El mal está presente para todos y, si no nos damos cuenta, es evidente que con el paso del tiempo nos destruyen. Al menos cuando estuve en el último empleo dejé marca porque no cesan los mensajes de ánimo y más cosas de amor. Eso es lo que importa. Al menos, se dio luz donde había y hay oscuridad.
«Cada día más contento de que donde uno estuvo trabajando, se sigan acordando de uno, realizando incluso las bromas para animar a otros. Así es y así será»
Es evidente que lo mejor es seguir avanzando, aprendiendo y siendo perseverante, pero por lo demás, no se puede hacer más. Dar luz donde existe la oscuridad es complejo. No todo se puede obtener y más con esas personas malintencionadas que ni saben lo que hacen. Me alegra haber hecho feliz a muchos y que esos corazones sigan trabajando para el bien y no para el mal. La gente malintencionada, poco a poco, con el paso de los años, son personas que se destruyen solas. La pena es que, mientras les llega su día, destruyen a otras. Muchas personas pasan por esa etapa y, si no sabes capearlo, lo pasan francamente mal. Está visto que cada día salen más manzanas podridas que, donde van, dejan huella de destrucción. A mí, la verdad, si la persona no suma, no le doy el poder. Por ello, si eres de esas personas que suman, llevas luz; nunca dejes de hacerlo y, sobre todo, no dejes de ser tú. La esencia también se pierde y más cuando terminas entrando al trapo de sociedades corruptas. Muchos portadores de luz acaban quebrándose y volviéndose corruptos por lo mismo. También, por ser gente que ni sabe qué lo son. No tienen la oportunidad de verlo pronto.
Se sabe que con los tiempos que corren es complejo llegar a la cima y sobre todo saber que eres una persona de luz. Es complejo. Hoy en día existen tantas distracciones y ruido de la vida que el que tiene esa misión no la encuentra o no la ve. Como dije, la gran mayoría se pierde en el camino y otros resurgen de las cenizas. Creo que algún día la cosa revertirá, pero aun así, no es el momento o también muy pesimista soy. De todos modos, la vida sigue y no espera a nadie, y en los trabajos cada día existen más personas con malas intenciones hacia otras. Así que, si buscamos la paz y la iluminación, no podemos hacerlo en el exterior; es más bien en nuestro interior.
«En los entornos laborales se ve claramente lo que la gente es. Cómo se comportan y cómo son en sus vidas privadas»
Está visto y comprobado que, según cómo somos en el entorno laboral, es posible que también lo seamos en la vida privada. La gente mala existe y cada día existen más. Pienso que lo dejaremos aquí y pronto más. Así es la vida, luchar o morir, no hay más.
Sin más, me despido.
Saludos a todos.
Miguel Ángel.
Haz una donación única
Haz una donación mensual
Haz una donación anual
Elige una cantidad
O introduce una cantidad personalizada
Gracias por tu contribución.
Gracias por tu contribución.
Gracias por tu contribución.