Las 3 visitas…


Hola amigos lectores os voy a narrar unas de las cosas mas bellas que me pasaron en la vida. Es ver a Jesús, las primeras veces que lo vi fue en el astral, fueron dos veces y la otra os la cuento mas adelante.

La primera vez que lo vi en el astral y hablemos, tenia pinta tal como dicen o dice la iglesia, pero para mi al verlo e tocarlo se parecía o mejor dicho le da una aire al que hace de Jesús en la película de la pasión de cristo de Mel Gibson. Pues al verlo en una especie de plaza donde los rayos caían al suelo y tocaban peligrando la integridad del maestro, en unos de esos rayos cerca de El se callo al suelo, yo rápidamente al verlo le grite “señor” y fui en su busca, le di mi mano y el a mi nos miremos y lo ayude a ponerse en pie.

Le dije que tenia que tener cuidado con esos rayos pero el me respondió que a El no le podía pasar nada. Luego le acompañe a una especia de morada que era una puerta muy vieja donde tenia candado, abrió y nos despedimos. En ese trascurso del paseo, le comente varias veces “señor yo soy bueno, soy digno de ti” El siempre sonreía, hasta que al final me dijo “hijo como no vas a ser digno” “claro” ya lo sabes no hace falta que yo te lo diga. El vive en nosotros, en nuestros corazones “lo que pasa que las personas ya no escuchan”.

La segunda vez que lo vi, fue en un lugar medio desértico, donde entre en una casa vieja de campo blanca “creo que de dos plantas” cuando me dispuse a entrar me vi en una especie de mesa donde una persona estaba sentada a mi derecha, no me fije quien era hasta que esa persona saco un texto y con un dedo de su mano izquierda veo que me señala del texto un nombre o palabra “a día de hoy no se que ponía” yo al ver que me mostró ese texto yo saque el mismo, Vamos como que tenia las mismas paginas o libro que la persona que estaba sentada a mi lado. Ahora que recuerdo también yo estaba como vestido de época, y al estar sentado en la mesa y pasar lo narrado mas arriba vi que la persona que estaba sentada a mi lado también estaba vestido de época, una especie de chilaba blanca. Cuando al final después de ver esos textos que también yo tenia levante la mirada y mire a la persona que estaba sentada a mi lado, la cuestión que antes de levanta la mirada yo sentía que teníamos confianza “de tu a tu” como amigos o algo mas que eso, mucha amistad. Pues como decía levante la mirada y mire a la persona y que alegría medio cuando lo vi que era Jesús, tal alegría que me dio que lo abrace y nos caímos al suelo, eso que al lado estaba mi padre también vestido de blanco con esa chilaba de época y nos decía “anda estaros quitos y comportaros bien”. Dos meses después mi padre falleció de un cáncer. Con esto ultimo no quiero decir que ese nombre o palabra en los textos fuera que mi padre fallecería, mas que nada lo escribo aquí diciendo “supuestamente” que podría ser pero no estoy seguro porque a día de hoy no se que ponía en esos textos, no recuerdo esa palabra o nombre.

Bueno pues la otra vez que vi a Jesús y seguro que los lectores estáis pensando “venga ya y cuéntalo” pues fue bello, como comente también solo vi a dos seres en mi casa de carne y hueso, todos los demás trasparentes o formas, una fue la chica que estaba en mi habitación y la otra fue Jesús y todo fue así. Un día cualquiera de tantos, estaba en casa con la familia, las crías jugando y la esposa haciendo otras cosas, yo en el comedor me dispuse a mirar al perro que tenemos y veo que tendría que echarle agua al bebedero del perrillo, cuando me acerco y me dispongo a coger el bebedero acaricio al perrillo y cojo el bebedero. De hay me dispongo a ir al WC “lavabo” donde uno se lava las manos abro el grifo y se empieza a llenar el bebedero, cuando termino me giro para salir del lavabo y veo de pasada “cruzándose” por delante de la puerta una persona de 1.80 aproximado de altura, chilaba blanca, correa o cordón en su cintura, barba y cabello castaña a la altura del hombro, me quede parado hasta que me di que el que paso por delante de la puerta fue “Jesús”. Salgo rápido de del cuarto de baño “WC” y no estaba, me fui por todo el piso buscando y nadie que estaba conmigo en casa se dio cuenta menos el perro que estaba raro. Cuando vi eso me dio una alegría de saber que de carne y hueso estuvo Jesús el hijo de dios en mi casa me puse muy contento y al mismo tiempo las piernas me temblaron.

Pues después de dar vueltas y no ver ninguna evidencia del mismo ya me puse a pensar lo ocurrido, el único que estaba raro cuando paso lo que paso fue el perrillo.

Bueno lectores espero que les vaya gustado el relato.

Saludos.

Miguel Ángel. 

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